Lo que nos dejó la eliminación del Madrid…lo primero que los jugadores han vendido a Zidane y que Zidane se ha equivocado.

La formula jugador-amigo para el entrenador, siempre tiene caducidad. Como entrenador cuando llegas a un equipo como el Madrid, debes entrar en el buen rollo de los jefes del vestuario y “entre todos debemos sacar esto adelante” y Zidane lo hizo perfectamente.

El problema es cuando vas entregando el equipo al vestuario, sin darte cuenta. El buen rollo va quitando tensión, va quitando horas de concentración, va quitando horas de entrenamiento para preparar los partidos…en definitiva se deja el equipo en manos de esos “egoístas” jugadores.

Para el jugador lo más importante es su bien y jugar. Para el entrenador lo primero es el equipo ...¿Habéis oído la soledad del entrenador?, pues es cierto. Cuando la cosa no marcha te van dejando solo…el aficionado la toma, la prensa te da cera, los jugadores…empezando por los que no juegan, te van haciendo la cama o no se parten la cara por ti…el presidente se va “cagando” y ve que empiezan a meterse con él…en definitiva, es el peor puesto de este fútbol.

Como presidente pues te gusta, fichas, buscas dinero para el club, pero si la cosa se tuerce, hay un culpable mayor...el entrenador.

Quiero decir que Zidane ha protegido al máximo al vestuario, ha confiado en los jóvenes y esos jóvenes no están para jugar ahora en el Madrid.

Zidane se ha cargado de momento al mejor “promesa” que es Asensio. Si a Asensio lo rodeas de “futbolistas “ hechos y derechos…el jugador suma “la magia” que tiene, Si Asensio lo rodeas de un jugador algo parecido (Isco), al jugador del Español (Luquitas) al jugador del Alavés (Theo) o al jugador del Castilla (Llorente)…te vas cargando al jugador, porque tiene que hacer otras cosas, que no le corresponde para seguir progresando, Asensio necesita de futbolistas hechos y derechos para crecer.

Resumiendo que al Madrid le faltan jugadores, las ideas y ahora hasta trabajo. Yo ahora Florentino traigo cuatro jugadores de aquí al jueves, quiera o no quiera  Zidane. Imperdonable lo que se ha hecho por ejemplo, ahora con Kepa.